24.9.17

Palacio del Tiempo_El Huerto del Tertuliano_A UA CRAG


Aquí estamos de nuevo, El regreso de los siete magníficos, representando al resto de antiguos miembros de A Ua Crag.
Se inaugura en Fuente Olmedo el día 30 de septiembre de 2017, a partir de las 12:30h.
Se agradecerán los "presentes": latas de cerveza, una tortilla, una bandeja de pinchos. Es una fiesta familiar, entre amigos, en un pueblo tan grande como lo que abarca un tiro de piedra, para ver lo que hemos hecho nosotros...sí...pero también para darnos de nuevo un abrazo.

Todo este tinglado ha surgido por el empeño personal del artista Rubén Polanco y ese Huerto del Tertuliano al que fuimos invitados. El espíritu que nos llevó a iniciar el proyecto A Ua Crag hace años, en 1985, se mantiene vivo especialmente aquí, aunque ya no tengamos actividad como grupo. Y es que antes de ser grupo éramos -como seguimos siendo ahora- amigos. Y las diferentes actividades que nos han reunido han servido para ampliar ese primer círculo de amistad: compartiendo arte, cultura y mesa.

Aquí está el enlace al blog Hortus Conclusus: que ha sido también un espacio de puesta en común de todo aquello que surgía mientras se definían obras y proyecto. El nombre quiere ser un homenaje a lo que ha sido para nosotros este HdT: un lugar que puede ser refugio frente a la amenaza de tormenta, fuente que calma la sed, paraiso original desde el que comtemplar tumbado el paso de las nubes...y siempre "el centro del mundo".





28.8.17

Por la secreta escala_Ich ruf' zu dir, Herr Jesu Christ_Bach/Wilhelm Kempff


Por la secreta escala 08.17
Ich ruf' zu dir, Herr Jesu Christ, BWV 639  Bach / Wilhelm Kempff
Julián Valle 2017
Carbón, grafito y pastel s. papel Khadi-Sunn Hemp.
63 x 80 cm







Bach / Wilhelm Kempff: Ich ruf' zu dir, Herr Jesu Christ, BWV 639 (arr., Kempff)
(alrededor de 1950) 

Ich ruf' zu dir, Herr Jesu Christ (Te llamo a ti Señor Jesucristo) BWV 639, de Johann Sebastian Bach (1685-1750), es un Preludio coral que forma parte de su  Orgelbüchlein (Pequeño libro para órgano) (BWV 599-644).



                                    Transparencia absoluta de la proximidad.
José Ángel Valente

11.7.17

Por la secreta escala 07.17



Por la secreta escala 07.17
Julián Valle 2017
Carbón, grafito y pastel  s. papel
Khadi-Sunn Hemp 

63 x 80 cm


Continúo con otra pieza con las bandas laterales. __Se abre y se continúa en el cielo y en el suelo, en el agua. __El árbol es el axis mundi y la secreta escala. __Se pueden ver otros árboles caídos o secos. __El reflejo también conecta los tres mundos. __Hay una luz crepuscular que penetra entre las ramas y se extiende como una alfombra por el suelo. __Hay un viento ligero que mueve la copa de algunos árboles. __Hay ramas muertas y secas. __Y plantas que germinan. __El canto de los pájaros. __El compás de espera.



 I hear the water dreaming

Tōru Takemitsu (1987)

Hiroshi Koizumi, flauta
Tokyo Metropolitan Symphony Orchestra 

D. Ryusuke Numajiri.

28.6.17

Por la secreta escala_El tejido del mundo



 Cuaderno de La piel como un río (2015-    )

Hay una trama de la que forma parte nuestro cuerpo, nuestra visión se hace ahí, y se hace visible. Maurice Merleau-Ponty nos dice que queda fundido el que siente con lo sentido.

Visible y móvil, mi cuerpo está en el número de las cosas, es una de ellas, pertenece al tejido del mundo y su cohesión es la de una cosa. Pero, puesto que ve y se mueve, tiene las cosas en círculo alrededor de si, ellas son un anexo o una prolongación de él mismo, están incrustadas en su carne, forman parte de su definición plena y el mundo está hecho con la misma tela del cuerpo (…) la visión está presa o se hace en el medio de las cosas; allí donde un visible se pone a ver, se vuelve visible para sí y por la visión de todas las cosas, allí donde persiste, como el agua madre en el cristal, surge la indivisión del que siente y lo sentido.[i]

El cuerpo vivido. Y en El matrimonio del cielo y el infierno dijo antes William Blake que

…el hombre no tiene un cuerpo distinto de su alma. Aquello que llamamos cuerpo es una porción de alma percibida por los cinco sentidos, pasajes principales del alma en esta edad.

En la práctica del arte, en la práctica de la pintura, y más en esta experiencia del paisaje es necesario un abismarse en lo representado…hasta llegar a ser uno con ello. Es una experiencia más allá de lo visible. No es sólo una cuestión meramente visual: téngase en cuenta que en esta experiencia entran en juego todos los sentidos: las obras de arte que antes que nada son objeto de contemplación contienen “ecos” de otras experiencias sensoriales transmitidas por la visión. Se podría decir que el arte es una especie de destilación de esencias. Poco a poco se va entendiendo que quería decir el pintor Calabaza Amarga  en sus Palabras sobre la pintura[ii].  Dice Shitao en El paisaje, capítulo VIII:

Hace cincuenta años, mi yo aún no había trabado conocimiento con los montes y ríos, no porque estos fueran valores desdeñables, sino porque los dejaba existir por si solos. Ahora los montes y los ríos me encargan que hable por ellos; han nacido en mí y yo con ellos. 

Para acercarse a esta experiencia, y creo que es algo común a todo el arte como vía de conocimiento de las cosas, es necesario ser cóncavo. ¿Qué se quiere decir con esto? Aquí tomo prestada una palabra del pintor y escritor Ramón Gaya que define con exactitud lo que el arte no debe ser. Dice Ramón Gaya que “el arte no es un cuerpo” (…) “sino es una existencia cóncava” y “el artista es, necesariamente, un hombre que resta”[iii]

También es necesario que la obra sea nuestra propia extensión, que sea un reflejo, no sólo de uno mismo, sino de lo existente: lo dicho anteriormente por Shitao no es una imagen poética, es algo real, o mejor dicho, es realmente poético. Porque contrariamente a lo que se entiende por poético, éste no es mera forma, adorno prescindible para que una realidad no sea roma. Es, en cambio, un lenguaje esencial, primigenio, profundo. Heidegger dice que es una manifestación de la verdad, es dar nombre a las cosas, con esa resonancia que nos recuerda el primer Libro de la Biblia: el Génesis. 

El dibujo podría ser también otra forma de nombrar: en el blanco del papel aparece la línea como aparece una voz, existe lo que antes no existía, no interesa tanto la descripción, o el gesto, es el descubrir de una verdad que está fuera y a la vez dentro. Un revelador juego de reflejos en el que se funde y se desvela la mirada y el objeto visto, es el reflejo de un reflejo. Eco de un eco de ese arte que -como leíamos antes en Gaya- ha dejado de ser cuerpo y es por fin cóncavo. Y esa concavidad podría ser el umbral de aquello que para Lao Tse es Femenino Misterioso; dice el Tao Te King:

Permaneciendo como hilos de araña, sólo tiene un indicio de existencia; más cuando bebe de ésta, resulta inagotable.[iv]


Por la secreta escala 06.17
Julián Valle 2017
Carbón y grafito s. papel
Khadi-Sunn Hemp 
63 x 80 cm


Cómo encontrar esta manantial que brota y, cóncavo, se sume: volvemos de nuevo a El ojo y el espíritu:

Ahora bien, desde que se da este extraño sistema de intercambios, ahí están todos los problemas de la pintura. Ellos ilustran el enigma del cuerpo que la pintura justifica. Ya que las cosas y mi cuerpo están hechos con la misma tela, es necesario que su visión se haga de alguna manera en ellos, o que su visibilidad manifiesta se duplique con una visibilidad secreta: “la naturaleza está en el interior”, dice Cézanne. Cualidad, luz, color, profundidad, que están ahí ante nosotros, están ahí porque despiertan un eco en nuestro cuerpo, porque éste los recibe.[v]


[i] Merleau-Ponty, M. El ojo y el espíritu. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. 1986. P.17.
[ii] Shitao. Palabras sobre la pintura. Granada: Universidad de Granada. 2012.
[iii] Gaya, R. Obra completa, tomo I. Valencia: Pretextos. 1999. p.59.
[iv] Lao Tse, Tao The King: Capítulo VI. Barcelona: Círculo de Lectores / Edaf. 2008. P. 21.
[v] Merleau-Ponty, M. El ojo y el espíritu. P.18-19.