2.2.18

PALACIO DEL TIEMPO en el Museo de Palencia

Del 30 de enero de 2018 al 1 de abril de 2018.
Museo de Palencia.
 Plaza del Cordón, 1.. - C.P.: 34001 Palencia. España.
Tel. 979 752 328

El principal desafío que plantea mirar al pasado es la lectura que ofrece del presente. La perspectiva del calendario suscita esa doble evaluación. Esta propuesta representa un nuevo diálogo entre quienes formaron parte de un extraordinario proyecto hace ya tres décadas. En este Palacio del tiempo se vuelven a encontrar siete de los artistas que integraron A Ua Crag, colectivo de creación contemporánea que desarrolló su actividad entre 1985 y 1996 con sede en la localidad burgalesa de Aranda de Duero. 

Artistas participantes: Javier Ayarza, Alejandro Martínez Parra, Rufo Criado, Rafael Lamata, Néstor Sanmiguel Diest, Julián Valle, y Jesús Max.

De Martes a sábado: de 10 a 14 horas y de 16 a 19 horas.
Domingos/Festivos: de 10 a 14 horas.
Lunes cerrado.

(Justo enfrente, al otro lado del río, muy cerca, tenéis un Parking gratuito: en el Paseo de la Dársena del Canal.)

17.1.18

Noche oscura


                                                     En la noche dichosa,
                                                     en secreto, que nadie me veía,
                                                     ni yo miraba cosa,
                                                     sin otra luz ni guía
                                                     sino la que en el corazón ardía.


                                                     Noche oscura. San Juan de la Cruz.




Fue una noche oscura donde una visión vino a mí. Y me abrió las puertas hacia un abismo secreto donde un débil refulgir modelaba las formas.

Me pareció yermo más tuve la intuición de que aquel remoto lugar fue en otro tiempo habitado.

Pero no me hallaba solo, algo en mí me acompañaba.

Y como una semilla es acompañada por el viento, fui a través de campos y senderos hasta el confín de la inmensidad de aquellos páramos.

Recorrimos muchos lugares de aspecto diverso, llanuras, lagos, ríos, montañas...

Siguiendo arroyos desde los manantiales, hasta sumideros al final de las vaguadas, al pie de grandes farallones, donde un murmullo delataba donde se perdían sus sombrías aguas.

Después fue un lento fluir por laberintos subterráneos para llegar finalmente al reposo, junto a una orilla, en una laguna que me pareció reflejo de otra ya antes conocida en este viaje.

Al instante fui consciente de la misma disposición de sus elementos.

Salvo pequeños detalles como la forma, número y situación de las ramas de lo árboles, o la ligera diferencia en el tamaño o textura del musgo o de una roca, todo ello podría pertenecer a un mismo sitio.

Como un patrón repetido en anteriores parajes que en esta singular noche llevábamos recorridos.

Allí, frente aquella revelación, sentí mi alma suspendida y turbada ante la imposibilidad del regreso al origen: aquel perdido punto desde donde habíamos partido.

Al momento, una tormenta ocupó toda la bóveda visible.

Ya no cabía esperar auxilio alguno de las estrellas.

Un nido de rayos marcaba en la oscuridad el horizonte.

Una mirada alrededor confirmaba que este lugar no ofrecería el calor de un refugio.

Durante el tiempo en el que permanecimos en el centro de este desierto en soledad ningún sonido replicó a aquellos lejanos resplandores en las nubes, salvo mi corazón anhelante de reposo.

Percibí instantáneamente que ante nosotros toda aquella extensión era su pecho.

Y que sus venas, así como mis venas, eran aquellos arroyos de aguas oscuras que nos acompañaron en el camino.

Y que al mirar lo hacía yo desde el limo de un lecho profundo, bajo la bóveda de su propia memoria.

Absortos en la contemplación de aquellos resplandores producto de su pensamiento quedó todo mi ser sumido en aquella visión que os he descrito.

Y después se fueron atenuando las sombras, vino a mis labios un viento cálido y entonces sentí bajo los párpados el amanecer de un nuevo día.


Julián Valle, 2018


Un viaje por mis cuatro dibujos (Julián Valle) incluidos en el proyecto colectivo PALACIO DEL TIEMPO, y expuestos en el Huerto del Tertuliano de Fuente Olmedo, Valladolid. En el equipaje llevaba La casa del pasado de Algernon Blackwood y La noche oscura. Libro II, cap.17. de S. Juan de la Cruz.



Por la secreta escala 06.17
Julián Valle 2017
Carbón y grafito s. papel Khadi-Sunn Hemp
63 x 80 cm.

Por la secreta escala 08.17
Ich ruf' zu dir, Herr Jesu Christ, BWV 639 Bach / Wilhelm Kempff
Julián Valle 2017
Carbón, grafito y pastel s. papel Khadi-Sunn Hemp.
63 x 80 cm.

Por la secreta escala 07.17
Julián Valle 2017
Carbón, grafito y pastel s. papel Khadi-Sunn Hemp
63 x 80 cm.

Por la secreta escala 05.17
Julián Valle 2017
Carbón y grafito s. papel Khadi-Sunn Hemp
63 x 80 cm.


6.11.17

El espacio interior del mundo. Xinghe, 星河 Víctor Bartolomé Rey







Xinghe 星河 nº15. Bartolomé Rey,2017. Óleo sobre tabla. 74 cm.

Hay en la pintura una forma de representar la realidad que parece estar libre de narraciones, pasiones o gestos. No se queda atrapada en la superficie de las cosas, en su aspecto más deslumbrante, y parece más interesada en el reconocimiento de las mismas: podría decirse que es una especie de tacto de la mirada. Es un proceso de re-conocimiento -como creo que es el caso de Víctor Bartolomé Rey.- que se desarrolla también durante todo el proceso de realización de la obra. Y parece como si todo este proceso, pintar, dibujar, sirvieran para fijar sobre una superficie plana y blanca, ya liberado de intencionalidad o pensamiento, el encuentro con el espacio interior del mundo. 

Y este acercamiento, el re-conocimiento, parece también una inmersión del pintor sobre lo representado que lleva a su disolución en el mismo. Esto es lo que hace el artista taoísta cuando pinta –por ejemplo- un tronco de bambú. Y mientras pinta, se liga a el a través del pincel, la muñeca y el brazo hasta ser todo uno. Dice el poeta, pintor y calígrafo chino Su Dongpo:
Antes de pintar un bambú tiene que crecer dentro de uno1

El resultado de este proceso es un arte que a pesar de su austeridad podría ser un contenedor insondable. Como la caja de resonancia de un instrumento, hueco y vacío: hecho para recoger todos los sonidos. Una concavidad que crearon las manos. Un cuenco para beber el agua del río.






Xinghe 星河 nº 1 Bartolomé Rey, 2016. Óleo sobre lienzo 120x89 cm

Como un río al encuentro de la inmensidad del mar. Al encuentro de la corteza de un árbol, de la superficie pedregosa y desértica de un suelo que parece no tener límites, inmerso en los bosquecillos de líquenes, y en la piel que acaricio. Y en esos lunares sobre la piel de tu espalda que son como salpicaduras de sombra. Atardece y los pájaros buscan refugio en las copas de los árboles.
Los árboles que se abren hacia las estrellas del firmamento y que parecen soportar todo ese peso con la robustez de su tronco.

Un árbol cósmico2 que vemos en Xinghe, 星河 -literalmente río de estrellas- la última serie de Bartolomé Rey, se convierte en un poema de Rilke, en hombre, en microcosmos vertical.

A través de todas las criaturas va un espacio único:
espacio interior del mundo. Los pájaros nos traspasan
en vuelo silencioso. Ay, yo soy el que quiero
crecer, miro hacia fuera, y en mí crece el árbol.3

Para Rilke son hombres como árboles, en un espacio que atravesamos y por el que somos traspasados. Árboles de Bartolomé Rey que son hombres que extienden los brazos, recortándose en una inmensidad celeste atravesada por la luz de las estrellas, en la noche. Árbol hombre, naciendo, semilla que se abre, colgada  en la inmensidad del cielo nocturno.


Julián Valle, Campillo de Aranda 6 de noviembre de 2017.









Xinghe 星河 nº 2. Bartolomé Rey, 2016.Óleo sobre papel. 41 cm






1 Dongpo, S. Cit. En Vacío y plenitud por François Cheng, Madrid: Ed. Siruela, 1993, p.65.
2 Si el templo es una imagen cósmica del universo, el árbol es uno de los elementos que configuraron los espacios sagrados más antiguos: aún vemos árboles junto a ermitas e iglesias cristianas, y en algunos casos con ejemplares que podrían superar en antigüedad a las edificaciones anexas.
3 Rilke, R.M. Antología poética. Madrid: Espasa-Calpe (Colección Austral) 1982, p.193.


XINGHE
星河

Galería Gurriarán      c. Argensola, 25 - 1ºc      28004 Madrid
noviembre-diciembre 2017
Inauguración: sábado, 18 de noviembre de 2017, a las 12:00h.
http://www.galeriagurriaran.com/                info@galeriagurriaran.com
Tel. 91 308 47 64